[cap 30]

KaH con 33
KaH con 33 años, edad a la que interpreta The Philadelphia Story (1940)
[Extracto de capítulo 30:]

proyectaban la versión remasterizada de “Historias de filadelfia” en el cine Estudio. Íbamos a disfrutar la delicia de pasar un día de intimidad junto a la novia de la alta sociedad americana: KaH, Katharine Hepburn, un plan de esos que pone a tono el ánimo y color en las mejillas; hacía un poco de frío, eso sí, siempre olvido abrigarme para ir al cine. Hepburn brillaba tersa, gozosa, con esa belleza tan personal que paseaba por las estancias y las escenas como si flotase, parecida a un remolino, haciendo que todo girase en torno a ella excepto su hermana pequeña, cómplice y único personaje capaz de volar a su altura. Cary Grant estaba estupendo, por supuesto, pero se encontraba ligeramente ofuscado, como James Stewart, fagocitados por ella. 

[cap 92]

Alex pincha flamenco arriesgado, entremezclado concreciones y composiciones propias, durante una sesión de 15 minutos:

01_ Lo único que no vale… , de Benjamín Escalonilla
02_ Escrito a máquina, de RuizPantaleón
03_ Eastre, de Autechre
04_ Que se muere, que se muere, de Rosalía Los Ángeles
05_ 13×0 step, de Autechre
06_ Catalina, de Rosalía Los Ángeles

Gusto rebaño

No debemos cometer la tentadora simplificación de pensar que el gusto rebaño se da únicamente en degustadores de best sellers, parodias fáciles u obras sin pretensiones.

Que el gusto es uniforme en gran medida, y que tendemos a disfrutar lo mismo, cada vez de manera más global es un hecho que se da en ámbitos tan aparentemente elitistas como el arte contemporáneo.

A este respecto, el siguiente extracto:

Claire Fontaine

Claire Fontaine

Artistas ready-made y huelga humana: algunas aclaraciones
Notas sobre economía libidinal.